Asociación para el desarrollo de Montoro de Mezquita

Iniciativas Asociación

Iniciativas Culturales

Venta de fotos aéreas

Si alguien está interesado en adquirir alguna de las fotos aéreas de Montoro de Mezquita que la emprea Aeronor nos ofrece, nos lo puede comunicar mediante un correo a la dirección asomontoro@montorodemezquita.es

Tamaño Precio
30x40 25 €
40x50 40 €
50x60 50 €
Foto 14156
Foto 14156
Foto 14157
Foto 14157

Fondo Fotográfico

Montoro a finales de los 50

Desde finales de 1.999 la Asociación está recopilando fotografías antiguas de Montoro, con la intención de crear un fondo fotográfico que pueda ser expuesto en un futuro.

La forma de hacer llegar las fotografías es remitirlas a la persona que se indica al pie, indicando si se desea donar o bien si se presta para su reproducción, en cuyo caso la Asociación realizará la copia y devolverá el original. Junto con la foto es conveniente añadir un comentario explicativo de la misma.

Conchita Pascual (C/ Alcalde Sol 15, 3º 2ª - 25003 Lérida Tlf. 973 / 262801) o entregar a cualquier miembro de la Junta Directiva.

Curso de Tratamiento de la Madera

Interior del horno de Montoro

Del 26 al 31 de Julio de 1.999 se realizó un Curso de Restauración y Tratamiento de la Madera impartido por Santos Villacián Ángulo, director del Instituto de Restauración del Maestrazgo. El citado curso se impartió en el Horno de Montoro, sede de la Asociación, aplicando en el propio edificio las enseñanzas impartidas. A continuación se muestra un resumen de la formación teórica recibida:

1º Conceptos

  • Restaurar es respetar al máximo la esencia y materiales con los que fueron realizados los objetos, notándose los años que han pasado.
  • Rehabilitar es volver a dar una utilidad práctica al objeto tratado.
  • La madera no se lija, se bruñe.
  • Los "bichitos" que atacan la madera no son solamente la carcoma, como denominación genérica los llamaremos Xilófagos.
  • Haremos dos distinciones con los muebles antiguos, el Clásico (realizado con frutales, maderas limoncillo y tropicales) y el Rústico (realizado con coníferas).

2º Limpieza.

Paso previo al tratamiento, es la limpieza de la madera. Para ello no se utilizarán nunca productos abrasivos (lejías, salfumán, sosas...). La limpieza la realizaremos con agua y jabón, mediante esponja o esparto de aluminio. Si queremos desinfectar utilizaremos jabón Quimicamp detergente junto con iodo.

Seguidamente, si hay pintura o barniz utilizaremos gel decapante (cualquier marca que indique "los restos retirarlos con agua"). Lo extenderemos sobre la madera, esperaremos unos minutos y lo retiraremos con esparto de aluminio; si la capa de pintura o barniz es muy espesa se podrá utilizar una cuchilla para eliminar los restos.

3º Tratamiento.

Si hay ataque vivo de xilófagos aplicaremos una mezcla compuesta por:

  • 25% Aceite de Linaza (nutritivo y combustible)
  • 25% Aguarrás (transportador, combustible e inflamable)
  • 25% Petróleo (rehabilitador y combustible)
  • 25% Creosota (fungicida, insecticida y combustible). Precaución con este elemento, ya que si se da pura la madera queda muy oscura. También reacciona con el sol, por lo que si se aplica en el exterior se emplearán mascarilla y guantes. A menos de 5º C. se solidifica.

El tratamiento es preferible que se aplique en primavera o verano, ya que es cuando los xilófagos eclosionan.

Si no hay ataque directo de xilófagos deberemos aplicar un tratamiento preventivo similar al anterior pero sin utilizar creosota: mezclar a partes iguales aceite de linaza, aguarrás y petróleo, añadiendo un puñado de bolas de alcanfor o naftalina.

4º Tintes.

Hay de tres tipos: de agua, alcohol y grasos. Los tintes al agua en muebles antiguos quedan descartados, siendo los más idóneos los grasos, ya que son los más naturales y sedosos.

Para unificar el tono de la madera, al acabado de la cera se le aplicará una mezcla de pigmento rojo (1 ud.), amarillo (2 ud.) y betún de judea (4 ud.).

5ª Acabado.

Se deben diferenciar dos tipos de acabados, según se trate de mueble rústico o clásico.

Para mueble rústico la terminación debe ser con ceras vírgenes y aguarrás, ya que las coníferas necesitan transpirar. Se realiza con los siguientes materiales:

  • 20% Cera
  • 20% Aguarrás puro

Primero se caliente el aguarrás al baño maría, siempre en hornillo eléctrico (nunca con llama directa) y luego se añade la cera. Cuando la cera esté diluida se procederá a su aplicación como si fuera pintura. Después se bruñirá con estropajo de esparto. Este proceso se realizará hasta cinco veces. Para rellenar se aplicará una mezcla de cola de carpintero teñida con nogalina y serrín.

Para mueble clásico se barnizará con ABTN (escamas de goma laca):

  • 10% Escamas de goma laca
  • 90% Alcohol de quemar

6º Otros tratamientos.

Tratamiento hidrófugo de la piedra. Mal de la piedra.
Se aplicará a partes iguales aguarrás, aceite de linaza y petróleo. Cuando se seque se puede aplicar cera virgen (10%) y aguarrás puro (90%). Este tratamiento se puede aplicar al suelo de gres de Aragón poroso.
Para aplicar a las juntas de las piedras del suelo se utilizará una parte de cemento blanco, dos partes de yeso y tres partes de cal. Para oscurecerlo pigmento de tierra batán.
Tratamiento Óxidos de metales.
Se aplicará alcohol para eliminar el óxido de hierro. Gel decapante para eliminar el hollín de las ollas. Después se aplicará cera (10%) y aguarrás (90%).
Madera de tonel.
Infusión de nueces para limpiar el tonel de vino por dentro, se enjuaga y se deja un par de días, tras lo cual se realizará una segunda limpieza.
Suelos
Para la realización de suelos aplicaremos una primera capa con la siguiente mezcla:
  • 2 paladas de arena
  • 3 paletadas pequeñas de cemento blanco
  • 1 saco de 20 Kg de cal
  • 2 paladas de arena
  • 2 paletadas pequeñas de cemento blanco
  • Remover con agua hasta que quede muy caldoso y sin brumos
  • 1 saco de 20 Kg. de yeso
  • Remover hasta que no haya brumos
  • Aplicar y extender
Para el suelo definitivo, se aplicara la siguiente mezcla:
  • 4 Palas de arena
  • 5 paletadas pequeñas de cemento blanco
  • 1/3 saco de 20 Kg de cal
  • 4 palas de arena
  • 4 paletadas pequeñas de cemento blanco
  • Remover con agua hasta que quede muy caldoso y sin brumos
  • 1 saco de 20 Kg. de yeso
  • Remover hasta que no haya brumos
  • Aplicar y extender. Se puede aplicar con molde para que quede forma abaldosada.
Una vez el suelo este bien seco (varios meses), se aplicará pintura impermeabilizante para fachadas (p.e. color canela), para finalizar con barniz para suelos.

Recuperación de las placas con el nombre de las calles de Montoro

Placa de la Iglesia de la Asuncion

Durante el año 2007 se ha ejecutado el Proyecto de instalación de placas con el nombre de las calles de Montoro. Tomando como modelo las dos placas originales existentes, se encargó a Trini Cerámica la realización de placas similares, manteniendo el estilo sencillo, en una sola pieza y escritas a mano. De esta forma, además del embellecimiento que supone la instalación de este elemento, se recuperan los nombres de las vías que poco a poco habían ido cayendo en el olvido.

Placa de la Plaza Mayor

De igual forma, se han realizado placas con los edificios significativos del pueblo (Iglesia, Lavadero, Horno….).

La actuación ha contado con la colaboración de la Comarca del Maestrazgo y la Diputación de Teruel.

Iniciativas Ambientales

Industria eléctrica de Aliaga

Respecto a la industria de Aliaga que empezó siendo una piscifactoría y ha terminado siendo una planta eléctrica, reproducimos el artículo de Juan Paricio (geólogo y miembro del Colectivo Sollavientos) que resume la historia cronológicamente:

La empresa Cinca Verde, S.L.U., filial de Neoelectra, tiene en Aliaga una central térmica que produce electricidad quemando gas natural. Este proyecto lleva varios años siendo objeto de una fuerte polémica, cuyo capítulo más reciente ha sido la denegación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) por parte del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, INAGA. Algunos miembros del Colectivo Sollavientos han intervenido en el proceso de alegaciones, a título individual o como miembros de otras asociaciones, movidos por el interés de nuestro grupo en la conservación del patrimonio natural de la zona y en su desarrollo racional, y por ello han sido objeto de severas críticas por parte de personas favorables a la empresa. Con este artículo pretendo resumir y aclarar la situación para los que no la conozcan. Un borrador del artículo ha sido enviado al INAGA y al Ayuntamiento de Aliaga, que no han contestado; a Cinca Verde, que ha declinado con amabilidad hacer comentarios, y a los alegantes al proyecto, que han hecho algunas observaciones.

La central se encuentra en la orilla derecha del río Guadalope, unos 8 km aguas abajo de Aliaga, en un barranco al lado del paraje de Boca Infierno, a 935 m de altitud y en las coordenadas 30T 700610E 4507247N. Las instalaciones ocupan unas cuatro hectáreas, de las cuales una décima parte corresponde al edificio de la central, de una altura equivalente a dos plantas, y el resto se dedica a piscinas para peces, almacén al aire libre y usos diversos. En la página www.sigpac.mapa.es se pueden ver una fotografía aérea reciente del lugar y un mapa topográfico, mientras que Google Earth permite navegar viendo el relieve del paraje desde varios ángulos y alturas. La industria da trabajo directo a diez personas e indirecto, según parece, a otras cinco. Ha recibido subvenciones públicas y fue la razón principal de la construcción del ramal del gasoducto a Aliaga.

Salvo error, los hechos han ocurrido del modo que sigue:

  • 16.02.1996. La empresa Truchas del Cinca, S.A. pide una subvención al Ministerio de Industria y Energía para la planta de Aliaga, pretendiendo instalarla en principio donde la antigua central térmica. Se le conceden 453 millones de pesetas.
  • 01.10.1996. La empresa Salmónidos y Derivados, S.L., sucesora de la anterior, obtiene autorización para instalar una planta de cogeneración de 22 MW de potencia, del mismo orden que un parque de aerogeneradores. El proyecto pretendía crear 44 puestos de trabajo con una central térmica, una planta de transformados de productos piscícolas y una piscifactoría de perca y trucha, que aprovecharía el agua caliente producida por la central (de ahí el nombre de “cogeneración”, referido al aprovechamiento conjunto de electricidad y calor).
  • 11.01.1999. Cambia la titularidad a Cinca Verde, S.L., empresa que también se ha llamado Courant Energies Aliaga, S.L.U y Neoelectra Aliaga, S.L.U. Dicha sociedad pertenece a la compañía francesa Neoelectra, que tiene numerosas plantas en el país vecino y cinco en España (ver www.neoelectra.eu).
  • 17.05.1999. La empresa pide autorización al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón para instalar la piscifactoría, con una producción prevista de 380.000 kg de trucha y perca al año. Se situaría en el emplazamiento finalmente elegido de la masía Estrecho Bajo.
  • 14.06.1999. La Dirección General de Industria y Comercio autoriza la planta de cogeneración.
  • 16.03.2000. Se somete a información pública la solicitud de concesión de un caudal de 930 litros/segundo. Presentan alegaciones el Ayuntamiento de Villarluengo y varias organizaciones.
  • 18.03.2000. La recién creada Plataforma para la Defensa del Guadalope, formada por diversas asociaciones, ayuntamientos y particulares, realiza una marcha hasta el paraje donde se han iniciado las obras. Representantes del Ayto. de Aliaga y personas a favor de la industria se presentan en el acto, que debe ser suspendido.
  • 29.05.2000. Se autoriza una pequeña ampliación de la potencia de la central, hasta 25MW.
  • 14.06.2000. El SEPRONA denuncia a la empresa por la tala sin permiso de más de cien chopos y pinos, producida con las primeras obras de limpieza y explanación del terreno. El Servicio Provincial de Medio Ambiente tiene tres expedientes sancionadores abiertos por similares causas y la Confederación Hidrográfica del Ebro (C.H.E.) inicia otros dos.
  • 20.08.2000. Manifestación de unas 400 personas en Aliaga a favor de la planta.
  • Octubre de 2000. La Comisión Provincial de Ordenación del Territorio aprueba la concesión de licencia urbanística, condicionada a los permisos de Medio Ambiente y de la C.H.E. Es una autorización singular atendiendo al interés público y social, a pesar de estar en suelo no urbanizable especial.
  • 20.02.2001. El diputado autonómico Sr. Lacasa pide explicaciones al Gobierno de Aragón sobre las afecciones ambientales del proyecto.
  • 01.03.2001. La empresa renuncia a la subvención primera de 453 millones de pesetas.
  • 28.05.2001. Orden del Departamento de Medio Ambiente por la que se autoriza la piscifactoría con treinta condiciones, que venían a suplir la declaración de impacto ambiental que en su momento no fue requerida. Destacan: no se permite tomar agua del río cuando el caudal sea menor de 300 l/s y siempre respetando un caudal ecológico del 25%; no se permite calentar el agua del Guadalope más de 1,5 grados (lo cual anula en la práctica el beneficio de la cogeneración); las obras estarán terminadas el 30.06.2003 y se recuerda que la autorización para la toma de aguas debe darla la C.H.E.
  • 13.06.2001. El Ayto. de Aliaga otorga la licencia de Actividad y de Obras.
  • 27.07.2001. Boletín de las Cortes Generales. En respuesta al diputado Sr. Labordeta el gobierno indica que Cinca Verde ha solicitado varias subvenciones que están pendientes de resolución.
  • Septiembre de 2002. La planta comienza a vender su electricidad. También se han construido una piscifactoría, que no llegará a funcionar, y un azud en el Guadalope para la captación de caudal, éste último sin autorización. El gas natural se trae con camiones.
  • 04 y 18.07.2003. La empresa rebaja la solicitud de agua de 930 a 300 l/s, pidiendo dedicarse ahora a la cría de esturión y trabajar en circuito cerrado.
  • 23.09.2003. La C.H.E. deniega el uso del caudal de 930 l/s pedido en un principio, porque el río Guadalope no dispone de él. Se recuerda que la central tampoco tiene autorización para verter aguas al río y se ordena la demolición del azud, que a fecha de hoy sigue construido.
  • 13.11.2003. El Departamento de Medio Ambiente suspende de forma temporal su autorización para la central térmica, hasta que se resuelva la concesión de uso de aguas del rio.
  • 17.11.2003. El BOE publica la aprobación de una subvención de 525.000 euros para el proyecto. No he podido llegar a saber la cifra total de subvenciones recibidas por la empresa.
  • 08.07.2004. El Director Gral. de Energía y Minas autoriza a la térmica a funcionar pero sólo con agua en circuito cerrado y durante seis meses, advirtiendo que serán sometidos a inspección.
  • 07.12.2004. El Gobierno de Aragón autoriza la construcción del ramal a Boca Infierno del gasoducto de las Cuencas Mineras, del cual pensaba suministrarse Cinca Verde. El gasoducto se construye, pero no llega a la central térmica por no disponer de permiso para cruzar el río Guadalope; se queda a una distancia de 150 m.
  • 13.07.2006. Se produce una fuga de gas y vapor de agua en el recinto de la industria por el fallo de una válvula, por lo que se movilizan los medios de emergencias oportunos.
  • 26.07.2006. La diputada Yolanda Echeverría pregunta al Gobierno de Aragón por la planta de cogeneración y el abastecimiento a la piscifactoría. La respuesta del consejero de Industria finaliza indicando que la empresa no es viable económicamente y que Cinca Verde está estudiando el cierre y su sustitución por otra actividad.
  • 17.09.2006. Entra en vigor la Ley 7/2006 de Protección Ambiental de Aragón, que obliga a la planta a obtener la Autorización Ambiental Integrada.
  • 29.12.2006. La empresa presenta un nuevo proyecto al INAGA para obtener la AAI. La piscifactoría y la planta de transformados ya no se contemplan y ahora se pide autorización para la central térmica existente. El proyecto se somete a consultas e información pública.
  • 05.03.2007. El INAGA somete a Evaluación de Impacto Ambiental un nuevo proyecto de instalación de una planta aneja de recuperación del gas CO2 procedente de la combustión del gas natural, para venderlo para uso alimentario (refrescos, cava y cervezas). Se prevén otros dos puestos de trabajo directos más cinco indirectos. La planta sería proyectada por Carboneco Aliaga, S.L., empresa filial de Neoelectra especializada en recuperación de gas carbónico.
  • 2007. Presentan alegaciones a la AAI un grupo de profesores e investigadores del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, la Asociación para el Desarrollo de Montoro de Mezquita, Comisiones Obreras y Ecologistas en Acción. Sus aspectos más relevantes son:
    • La ubicación es inadecuada por estar en un entorno designado como Lugar de Interés Comunitario (LIC) “Muelas y estrechos del río Guadalope” y Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) “Río Guadalope-Maestrazgo”. Asimismo se encuentra dentro del Plan de recuperación del quebrantahuesos y del Plan de recuperación del cangrejo de río común, y figura en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Aragón y en el ámbito del Parque Geológico de Aliaga.
    • Se desconoce por qué no se sometió el proyecto inicial a Evaluación de Impacto Ambiental al ubicarse en suelo no urbanizable especial.
    • La instalación genera un impacto ambiental elevado tanto visual como acústico. El impacto paisajístico sobre el LIC es severo, modificando un lugar de gran valor natural con nula integración en el entorno.
    • La autorización especial de la Comisión Provincial de Urbanismo ya no tiene sentido, pues los puestos de trabajo ofertados se reducen de 44 a 10 al desaparecer del nuevo proyecto la piscifactoría y la planta de transformados.
    • Sin piscifactoría, la central ya no es de cogeneración, origen de beneficios especiales, sino una simple central térmica.
    • El gas se trae en camiones desde un lugar lejano, lo cual genera un coste añadido y contaminación, además de carecer de sentido traer de tan lejos un gas para quemarlo y volver a exportar a gran distancia la electricidad producida. (Nota mía: el gas natural es una parte del que se trae licuado desde Egipto al Puerto de Sagunto y de ahí se lleva en camiones a Aliaga, en el último tramo por una carretera estrecha y con curvas que pasa por dentro del pueblo). También se emplean camiones para el abastecimiento de agua y la retirada de residuos, además de los que transportarían el CO2 si finalmente se construyera la planta de recuperación.
    Hay que resaltar que las alegaciones no solicitaban el cierre de la industria ya existente, sino la toma de medidas para preservar el medio ambiente y respeto a la legislación.
  • 28.06.2007. Se recibe informe favorable de la Dir. Gral.de Calidad Ambiental en cuanto a la no contaminación de suelos por el nuevo proyecto.
  • 10.09.2007. El Ayto. de Aliaga emite informe favorable al nuevo proyecto.
  • 28.09.2007. La C.H.E. deniega el permiso para verter aguas al rio Guadalope. La empresa tampoco obtiene autorización para tomar aguas del río.
  • 08.10.2007. Los técnicos de la Dir. Gral. de Energía y Minas en Teruel inspeccionan las instalaciones, previo aviso por escrito, y comprueban que la piscifactoría no funciona y que tampoco se respeta el régimen de funcionamiento en circuito cerrado.
  • 07.11.2007. La empresa presenta alegaciones al INAGA aduciendo que:
    • Ha solicitado una nueva concesión de aguas de 20 l/s.
    • Mientras tanto se abastece con camiones cisterna y las aguas residuales las lleva también en camiones a un lugar de vertido autorizado.
    • Estos movimientos le suponen un gasto notable.
  • 10.02.2008. Vuelca cerca de Aliaga un camión de suministro de gas licuado a la planta. No hay daños.
  • 22.02.2008. La C.H.E., vistas las alegaciones de Cinca Verde, vuelve a denegar el permiso para tomar o verter aguas al río Guadalope.
  • 11.03.2008. La Dir. Gral. de Energía y Minas, después de un proceso de consultas y alegaciones, revoca la condición de instalación de producción de electricidad acogida al régimen especial. Esta condición, derivada de la supuesta cogeneración, es la que produce beneficios económicos y es la razón de la existencia de la planta de Aliaga.
  • 22.04.2008. Recurso de alzada de Cinca Verde contra la revocación mencionada. Alega diversos defectos jurídicos y la inviabilidad de la industria si se le retira la condición de productora en régimen especial, por lo cual debería cerrar con el consiguiente perjuicio para Aliaga. Alega también que ya ha realizado el 85% de las inversiones de la planta de CO2, a pesar de que no cuenta con autorización.
  • 24.04.2008. El INAGA recibe un escrito del Ayto. de Aliaga con su oposición frontal al borrador de denegación de la Autorización Ambiental Integrada.
  • 30.04.2008. El INAGA deniega la AAI a la industria, por no aplicar las mejores técnicas disponibles para prevenir la contaminación y por no utilizar la energía y el agua de manera eficiente.
  • Después se han producido varios hechos en contra de la resolución del INAGA; los tres principales:
    • 15.05.2008. Rueda de prensa en Zaragoza del alcalde de Aliaga y de la Plataforma Salvemos Aliaga (véanse sus argumentos en www.salvemosaliaga.org).
    • 23.05.2008. Manifestación de unas 250 personas en Aliaga.
    • Algunas de las personas que apoyan el proyecto vierten en la prensa acusaciones veladas de prevaricación contra el INAGA y el consejero de Medio Ambiente, sin aportar pruebas, así como insinuaciones de que varios de los alegantes al proyecto tienen intereses personales dudosos.
  • Se está a la espera de la resolución de la apelación de Cinca Verde. Mientras tanto, la central eléctrica está parada. En la prensa se comenta la existencia de contactos entre el Gobierno de Aragón y Neoelectra para trasladar la planta a un lugar adecuado.

De lo expuesto cada quien puede sacar sus conclusiones. Termino el escrito con dos notas. La primera es que espero que el problema se arregle y no se pierdan los puestos de trabajo. La segunda es que el interior de la provincia de Teruel necesita proyectos industriales, sin duda, pero es necesario que estén mejor planificados y que presten más atención al entorno y a la normativa.

Se pueden ver más fotografías en fiatluxhispania.blogspot.com.

La historia se completa con que las presiones sociales y políticas han conseguido una autorización provisional por parte del Consejo de Gobierno para que la planta eléctrica sigua funcionando. Se ha buscado un cierto "consenso" para evitar nuevas alegaciones. Tras diez años de seguimiento por parte de esta Asociación, por ser Montoro de Mezquita el pueblo afectado en primera instancia por la industria, el posicionamiento final se resume de la siguiente forma:

Dentro de las acciones que se están realizando para intentar buscar una solución a la situación de la planta eléctrica de Aliaga, se nos ha solicitado que manifestemos por escrito nuestro posicionamiento final y sugerencias al respecto.

Esta Asociación siempre ha manifestado su oposición al Proyecto por considerar su ubicación inadecuada. Por tanto, y una vez construida la industria, sólo su traslado sería una opción que pudiéramos apoyar plenamente. No obstante, si las diferentes Administraciones deciden su puesta en marcha en la actual ubicación, sugerimos que se debería asegurar el cumplimiento de los siguientes puntos:

  • Conexión al ramal del gasoducto cuencas mineras, evitando el tránsito de camiones de gas. De igual forma, se deberían retirar los depósitos de dicho combustible de la instalación.
  • Concesión de caudal no superior a 20 l/s, evitando el tránsito de camiones de agua. Siendo que la empresa ha manifestado que no requiere la realización de vertidos al río, no se concedería el permiso de vertidos que, por tanto, deberían ser retirados puntualmente por empresa autorizada.
  • Puesta en servicio de la planta de recuperación de CO2, reduciendo las emisiones de este gas. La puesta en marcha conllevaría el aumento de los trabajadores, tal como ha manifestado la empresa reiteradamente. En todo caso, la recuperación del CO2 tendría por objeto mejorar la rentabilidad de la industria pero, en ningún caso, se podría considerar actividad principal de la misma.
  • Demolición del azud y de la arqueta de toma, restituyendo el cauce del río a su estado primitivo (tal y como Resolvió el 23 de septiembre de 2003 la Confederación Hidrográfica del Ebro).
  • Demolición de las balsas de decantación, el conducto de vertidos y las balsas de la piscifactoría, evitando contaminaciones al río consecuencia de arrastres y/o filtraciones. En la medida de lo posible y una vez delimitadas las necesidades de superficie de la industria, restitución de la masa vegetal en la zona ocupada por las balsas.
  • Plantación de chopos y arboleda de ribera en todo el perímetro de la planta, formando una pantalla visual y acústica a medio plazo, y reduciendo, por tanto, dichos impactos.
  • Control exhaustivo y duradero en el tiempo de la industria en cuanto al mantenimiento de los puestos de trabajo y, evidentemente, de cualquier subvención que pudiera recibir para la ejecución de las actuaciones señaladas o cualquier otra relativa a su actividad.
  • Control del cumplimiento de todas las promesas realizadas en público por parte de la industria, como la creación de nuevos puestos de trabajo a través de una Fundación o el pago de la indemnización que el Ayuntamiento de Aliaga tiene pendiente.

De cumplirse los puntos expuestos y si no hay nuevas modificaciones de la instalación, esta Asociación no tendría nada que objetar a la puesta en marcha de la industria en su actual ubicación.

En Montoro de Mezquita, a 27 de Noviembre de 2008

Entendemos que la industria nunca se debería haber construido en Boca Infierno, por ser un paraje de indudable belleza, protegido y sin los recursos necesarios. Si se hubieran tenido en consideración las Alegaciones iniciales, la empresa se podría haber ubicado en un punto más adecuado del pueblo, evitando los conflictos de estos últimos diez años. Ahora bien, una vez construida valiéndose de una política de hechos consumados y con un claro beneplácito inicial de las Administraciones, la fuerza de los puestos de trabajo y de las inversiones realizadas son un adversario invencible frente al medio ambiente.

Para ampliar cualquier información, nos puedes dirigir un e-mail a la cuenta asomontoro@montorodemezquita.es

Sugerencias al respecto del Incendio de Aliaga de 2009

INTRODUCCIÓN

El último gran incendio de este verano 2009 en nuestra Comunidad Autónoma, denominado de Aliaga (23/07/09), ha vuelto a poner de actualidad el estado de nuestros montes y la afección de los incendios en ellos. Tras el incendio y su correspondiente alarma social, se han escuchado infinidad de ideas. Lo que pretende este documento es recoger gran parte de ellas, exponiendo las más significativas. Si bien prevención, extinción y restauración tienen puntos en común, este documento está encaminado a relacionar medidas de restauración y prevención que limiten el tamaño de los incendios. Porque el objetivo final no es evitar los incendios, que siempre van a existir, sino evitar que se quemen grandes superficies.

Como punto previo, consideramos superado el concepto de restauración como “aquellas actuaciones a corto plazo encaminadas a retirar toda la madera quemada para reforestar con coníferas, abriendo para ello nuevas pistas forestales que den acceso a la maquinaria pesada a cualquier parte del monte”. Todo ello con un contrato de alto presupuesto, con una gran empresa sin relación con la zona y con mano de obra traída de cualquier punto para trabajar de forma intensiva, y cubrir el objeto del contrato en el menor tiempo posible con el mayor beneficio.

Si el monte se ha quemado, sobran la prisas salvo en casos puntuales, como la contaminación de ríos y acuíferos, la prevención de avenidas o evitar la erosión en puntos críticos. No es necesario acumular acciones para su inminente ejecución sino más bien al contrario, observar el monte quemado, estudiar sobre el terreno e implementar soluciones a largo plazo que contribuyan tanto a la sostenibilidad de los ecosistemas como a la de las poblaciones implicadas. De igual forma, aprender de los errores y establecer medidas de prevención en los montes que no han sido afectados.

Las ideas se han agrupado en tres puntos. El primero de ellos relacionado directamente con la situación tras el incendio, como es la gestión de la madera quemada y la erosión. Los otros dos se plantean tras el incendio pero su ámbito es mucho más amplio: tanto la elaboración de un Plan de gestión forestal como la Explotación forestal deben considerarse desde la interrelación de los incendios con el medio rural donde se producen.

SUGERENCIAS RESPECTO A LA SITUACIÓN TRAS EL INCENDIO DE ALIAGA 2009

  1. Gestión de la madera quemada y erosión del suelo.

    Consideramos que debe dividirse la superficie quemada y estudiarse zona por zona, en función de la calidad del suelo, accesibilidad, riesgo de erosión, tipo de vegetación, grado de insolación… No puede aplicarse a toda la superficie una misma solución, por lo que el trabajo no pasa tanto por la ejecución de un plan teórico como por el replanteo en el terreno de soluciones a medida

    La pérdida del suelo por erosión es el daño ecológico más grave y el que requiere las primeras actuaciones. A este respecto, figura en el Anexo I como documento técnico divulgativo una ficha incluida en el Inventario de Tecnologías disponibles en España para la lucha contra la desertificación del Ministerio de Medio Ambiente y Rural y Marino. Destacar, como medida de sentido común, la utilización de la madera quemada como materia prima en este tipo de actuaciones.

    En cuanto a la gestión de la madera quemada, la revista Quercus publicó en Julio de 2009 el artículo “Madera quemada ¿es conveniente retirarla del monte?” (Anexo II), donde se incluyen ciertas consideraciones sobre los pros y los contras, de las que podemos destacar:

    1. La extracción de la madera quemada supone un coste adicional en la mayoría de los casos.
    2. En caso de intervención intensa y extensa, una extracción temprana está más justificada desde el punto de vista económico, pero supone más riesgo para la conservación del suelo.
    3. La madera totalmente quemada no es fuente de plagas y enfermedades para la masa forestal viva. No así los árboles parcialmente quemados, que sí lo pueden ser.
    4. La madera quemada cumple importantes funciones ecológicas por su papel en los ciclos de nutrientes, fertilidad del suelo y conservación de la biodiversidad de microorganismos, hongos, planta y animales. También ayuda a que la temperatura del suelo sea menor y la humedad aumente, siendo esencial conservar la madera quemada en pie o troceada a fin de mantener los procesos naturales, como la regeneración espontánea.
    5. Sacar la madera quemada facilita los trabajos forestales, aunque puede incrementar la escorrentía y la erosión del suelo.
    6. Los árboles quemados en zonas transitadas y en los márgenes de caminos suponen un riesgo.

    Atendiendo a estas ideas que consideramos justificadas, se debería actuar, en primer lugar y por seguridad, retirando los árboles quemados junto a las zonas transitadas (senderos, caminos, pistas y carreteras). También se deberían cortar y retirar los árboles parcialmente quemados que sean accesibles, para aminorar el riesgo de plagas.

    A la hora de resolver la retirada de la madera quemada, nos parece importante considerar la existencia de accesos al monte, ya que la creación de nuevas pistas forestales tiene un elevado coste económico y medioambiental (riesgo de erosión, impacto visual, accesibilidad no deseada, etc.). Por ello, entendemos que en las zonas quemadas que ya cuenten con pistas de acceso se puede estudiar la retirada o manipulación de la madera quemada, teniendo en cuenta factores como la capacidad de regeneración y la necesidad de actuaciones de reforestación. Por contra, en las zonas quemadas donde no existan pistas de acceso, se podría mantener la madera quemada potenciando la regeneración natural.

    Respecto a la creación o no de pistas, tendría que estudiarse su verdadera necesidad. En nuestra opinión, una pista debe tener como objetivo principal la comunicación, requiriendo de un mantenimiento que la haga útil permanentemente. Otros usos, como la gestión forestal para facilitar acciones de selvicultura, o como elementos de ruptura de la vegetación dentro de la prevención de incendios (dándoles con la creación de fajas auxiliares un comportamiento de cortafuegos), o en la extinción de incendios dando acceso a puntos estratégicos, toman sentido en bosques ya desarrollados. Por eso consideramos que en la zona quemada debe limitarse la creación de pistas forestales al mínimo imprescindible, siendo más razonable atender las demandas de los Ayuntamientos de creación de pistas en los montes que no se hayan quemado y que, bajo alguno de los usos anteriormente descritos, se consideren necesarias. En definitiva, la creación de nuevas pistas se tendría que estudiar caso por caso teniendo claro su finalidad y sus costes (tanto económicos como medioambientales).

    Parece lógico que una gestión heterogénea, con actuaciones de extracción de diferente intensidad alternadas con otras sin extracción, crearía un mosaico de vegetación cuya alternancia reduciría el futuro riesgo de grandes incendios.

  2. Reforestación: Plan de Gestión Forestal.

    Consideramos que es fundamental un Plan de Gestión Forestal que marque las pautas tanto tras un incendio como en la explotación continuada de los bosques. En este punto nos centraremos en la reforestación tras el incendio. La explotación la desarrollaremos en el punto 3.

    Las conclusiones alcanzadas en los estudios previos y las actuaciones que se decidan deberán recogerse dentro del citado Plan de Gestión Forestal. En él, deberá evaluarse la situación actual, marcarse unos objetivos, establecer los medios para alcanzarlos y programar las medidas de seguimiento que permitan valorar los resultados. Por nuestra parte, proponemos que el Plan defina la composición de vegetación más idónea a medio y largo plazo, incluyendo en su concepción los principios de prevención de incendios, conservación del suelo y mejora de la biodiversidad.

    Dada la extensión de la superficie a recuperar y la diversidad de circunstancias a tener en cuenta, los elementos de este Plan de Gestión (objetivos, acciones, etc.) deberían ser definidos individualmente por áreas, aplicando en cada una de ellas los criterios apropiados en base a los estudios previos.

    De esta manera, en zonas con características muy distintas entre sí la gestión puede llegar a ser muy dispar. Por ejemplo, se pueden tener áreas de tipos como los siguientes:

    • Zonas de actuación intensa, donde la regeneración es escasa y donde la reforestación enfocada a obtener una espesura suficiente es la clave.
    • Zonas de actuación moderada favoreciendo el arbolado, cuando la regeneración del matorral es intensa.
    • Zonas de actuación moderada favoreciendo el matorral, cuando la regeneración natural del arbolado es moderada y débil la del matorral.
    • Zonas de actuación ligera, cuando la regeneración es buena y abundante. En estos casos será suficiente con actuaciones selvícolas tales como clareos y podas selectivas.
    • Zonas de vaguada y barrancos con mayor humedad, favoreciendo en ellas el establecimiento de especies higrófilas, incluso mediante plantación. El objetivo es recuperar el papel de estas zonas como barreras contra el fuego, aumentar la biodiversidad y potenciar el paisaje.

    En esta línea es clave valorar cual es la evolución natural del monte en cada zona tras un periodo de tiempo, es decir, observando la intensidad y calidad de la regeneración. Sólo partiendo de este hecho podrá decidirse la mejor estrategia a seguir (plantando nuevos ejemplares o fomentando mediante intervenciones selvícolas los pies de especies autóctonas que surjan espontáneamente y que interese conservar), porque partimos de la premisa de que no siempre es necesaria la reforestación.

    En cuanto a las actuaciones de reforestación recogidas en el Plan, estarán condicionadas al uso de especies autóctonas características del bosque mediterráneo. Estas especies podrán ser tanto de carácter arbustivo como arbóreo y, dentro de estas últimas, tanto coníferas como frondosas, en base a las características del suelo, la orientación, la evolución previsible de la masa, etc. El objetivo es lograr una masa forestal diversificada (evitando siempre que se pueda las plantaciones monoespecíficas), compatible con el fuego como fenómeno natural y buscando reducir la frecuencia de la ocurrencia de incendios de grandes dimensiones.

    Además, en general, en aquellas zonas en las que se detecte la presencia de quercíneas o de otras especies forestales valiosas para el ecosistema, deberá potenciarse su regeneración mediante técnicas selvícolas de resalveo ejecutadas manualmente con motosierra u otras herramientas.

    Previamente a las plantaciones, las técnicas utilizadas para la preparación del terreno no deberían ser causa de la alteración de los horizontes edáficos y morfología del mismo. Por este motivo y salvo causa justificada se debería preferir el ahoyado puntual frente a preparaciones lineales o areales. Este ahoyado podría estar mecanizado mediante tractor de orugas (pendiente < 30%), retroañara o tractor de alta estabilidad (pendientes 30-50%) o ser manual (pendiente > 50%). En todo caso el ahoyado debería realizarse manualmente en aquellos casos en que la introducción de maquinaria no sea aconsejable debido a problemas de erosión o para evitar daños a la vegetación).

    En cuanto al tamaño y disposición de los hoyos parece recomendable que estos sean de unos 40 x 40 x 40 cm y se coloquen al tresbolillo a fin de retener el agua para los árboles y reducir el riesgo de erosión.

    En las zonas de mayor pendiente (>50%) cárcavas afectadas por procesos erosivos, puntualmente se podrían considerar técnicas tales como la plantación en fajinadas, el uso de albarradas vegetales, la plantación en banquetas o el uso de mantas orgánicas e hidrosiembra.

    En cuanto a las densidades de plantación, se debería definir la más adecuada para cada zona siempre intentando evitar densidades elevadas que hagan necesaria una gran cantidad de claras posteriores y favoreciendo un matorral de calidad. De todos modos, se podrían plantear densidades superiores en cabeceras de cuencas donde el objetivo de protección del suelo resulte prioritario.

    Los plantones a utilizar deberían ser suministrados por viveros de la zona, de forma que se mejore su adaptación y repercuta socio-económicamente en la población más afectada por los incendios y, por tanto, más sensibilizada. En el caso de no existir, se debería estudiar la posibilidad de su creación.

    Respecto a los criterios a considerar a la hora de decidir si se ejecutan labores de reforestación en una zona o no, debería tenerse en cuenta la accesibilidad. Al igual que para la extracción de la madera, la construcción de pistas forestales en el monte quemado nos parece que ha de ser el último recurso. Con esta premisa, si no existen accesos, tendríamos una zona quemada donde se limitarían intervenciones con maquinaria, permitiendo la regeneración natural, evitando agravar la pérdida de suelo y destinando mayores recursos a medidas socioeconómicas. La repoblación en esta zona sería mínima y, en todo caso, con especies que ayudasen a conseguir que el monte aumentara su resiliencia (capacidad de responder a perturbaciones por si mismo). Para el monte que ya disponía de accesos antes del incendio, se establecerían acciones de repoblación según el Plan de Gestión Forestal y en la línea que se ha descrito. En cualquier caso y tal como se ha señalado en el punto anterior, la construcción de nuevos accesos debería estudiarse caso por caso, evitando la proliferación de pistas y planteando la construcción de las que sean realmente necesarias para favorecer las labores de repoblación.

    Por su parte, para la plantación y seguimiento habría que tener en cuenta factores especiales. En el caso que nos ocupa, se estudiaría la posible afección de la existencia de gran número de cabras monteses en el entorno. También habría que diferenciar el monte público del privado, estableciendo protocolos de actuación respecto a las actividades forestales a realizar en uno y otro. La realidad es que el monte privado corresponde en gran medida a fincas que se cultivaban y que, ahora, el monte ha recuperado. También hay zonas donde en su momento existió explotación maderera. Actualmente, el abandono es la característica general, por lo que se deberían estudiar medidas para incorporar las fincas privadas a la gestión forestal. También se debería considerar, para su estudio y reflexión, el hecho de que las tormentas eléctricas sean la principal causa de los incendios en la provincia de Teruel, siendo imprescindible profundizar en su estudio y en la adopción de medidas de prevención específicas ante estos fenómenos naturales.

    Además, el Plan de Gestión debería tener en cuenta la necesidad de contar en la zona con una adecuada red de infraestructuras y sistemas que limiten el riesgo de propagación del fuego. Entre ellas, podemos destacar:

    • Red de cortafuegos (sólo donde sean necesarios).
    • Fajas auxiliares a pistas forestales, carreteras o cortafuegos.
    • Áreas cortafuegos.
    • Red de puntos de agua accesibles a los medios de extinción (pueden ser infraestructuras con usos compartidos si el diseño de estas lo permite).
    • Puntos de observación y vigilancia. Uso de tecnologías de teledetección: señalar la aplicación de las modernas técnicas de teledetección en cuanto a la prevención (análisis del riesgo), actuación y gestión posterior (análisis de la regeneración de la vegetación) en relación a los incendios forestales.

    Finalmente, el Plan tendría que prever la necesidad de contar con los medios necesarios para llevar a cabo las tareas de mantenimiento precisos. A este respecto, el siguiente punto profundiza en el tipo de explotación forestal que consideramos adecuada a nuestro medio rural. La roturación y plantación de miles de especies en pocos meses sería sustituido por la plantación progresiva, y mediante cuadrillas dedicadas a trabajar en el monte. Con la despoblación de las zonas rurales, la única forma de contar con personas preparadas y acostumbradas a trabajar en el monte y conocedora del medio es mantener puestos de trabajo de forma estable y económicamente atractivos. Como demostración de la forma en la que se realizan las restauraciones, se adjunta un artículo que informa de ciertas adjudicaciones para la restauración forestal del MARM (Anexo III). Por su parte, un trabajo continuado aseguraría el seguimiento de los trabajos realizados, evitando que las plantaciones realizadas pudieran resultar fallidas por algo tan obvio como la falta de riego en los primeros años y que en la cambiante situación climatológica puede resultar fundamental. En ese sentido, señalar que el cambio climático también debe ser considerado en el conjunto de actuaciones.

  3. Explotación forestal: cuadrillas.

    Consideramos que este apartado es el de mayor importancia para una verdadera restauración en la zona que nos ocupa. La naturaleza tiene instrumentos para adaptarse a la nueva situación y recuperar la biodiversidad, pero los pueblos que han sido afectados por la despoblación necesitan acciones que fomenten el medio natural como motor de desarrollo y que favorezcan su permanencia como auténticos gestores del medio ambiente. Ahora bien, encontrarnos en el siglo XXI debería darnos los conocimientos necesarios para compensar, corregir o sintetizar una acción que, a la vez que mejora la gestión de nuestros montes, sirva para generar actividad en los pueblos.

    Hay que intentar que el conjunto de actividades a realizar reviertan en los habitantes de las zonas afectadas, llegando a un punto de encuentro entre el medio natural y el socioeconómico. Es lógico que las figuras de protección y reconocimiento del patrimonio natural con las que se cuenta (Lugar de interés Comunitario, Zona de especial protección para las aves, Geoparque, Parque Cultural, Espacio de interpretación del territorio, Reserva de caza, árboles monumentales, etc.) garanticen el compromiso de la Administración con el patrimonio natural como generador de desarrollo, incidiendo en la necesidad de que ese compromiso se traslade a la población.

    Por ello, sería necesario impulsar actividades generadoras de empleo como pueden ser la gestión forestal y el aprovechamiento de la biomasa. También se deberían reforzar actividades ya existentes como la ganadería extensiva, la agricultura, la micología, la caza, la pesca, la truficultura, la apicultura y el turismo verde. Se detallan algunas de ellas:

    • Gestión Forestal.

      La ejecución del Plan de Gestión Forestal descrito en el punto anterior sería realizado por cuadrillas forestales profesionalizadas, compuestas por habitantes de los pueblos en los que actúen, formados convenientemente y contratados de forma estable. Durante el verano se sumarían a los medios antiincendios, como conocedores del territorio, mejorando su eficacia.

      Estas cuadrillas supondrían no sólo la generación de puestos de trabajo en el medio rural, sino una apuesta por una gestión forestal continuada, sujeta a una planificación. Una inversión de futuro en el medio ambiente y en las personas que viven en él. Como ejemplo de la forma en la que se conciben las cuadrillas forestales en la actualidad, se adjunta un artículo del Acuerdo de la Junta de Gobierno de Aragón por el que se firman diversos convenios con las Comarcas para la contratación de cuadrillas forestales (Anexo IV). Por lo expuesto hasta el momento, convenios temporales y sujetos a disponibilidad presupuestaría no son la mejor medida para la profesionalización de estas cuadrillas.

      Algunas de las labores a realizar durante todo el año podrían ser:

      • Mantenimiento de pistas, cortafuegos, puntos de agua, puntos de vigilancia. Se trataría de que estas infraestructuras que resultan herramientas básicas contra los incendios se encontrasen en la situación para la que fueron creadas.

        Al mantenimiento de los cortafuegos se sumarían las carreteras y pistas ya construidas y que con un mantenimiento continuado en sus lindes podrían actuar con similar eficacia.

        Respecto a los puntos de agua, se trataría de recuperar y mantener las fuentes y pozos ya existentes, que a su vez podrían abastecer a las balsas antiincendios y a la ganadería. Se trata de recuperar aquellas más accesibles y darles un uso dentro del ámbito que nos ocupa. En este sentido, la existencia de tomas de agua es fundamental a la hora de la extinción de incendios.

        Indicar que dentro del Plan Hidrológico del Ebro se han recogido propuestas como aprovechar las infraestructuras existentes o futuras relacionadas con el Plan Especial de Sequías, sobre todo pozos, para su adaptación como puntos de agua en la lucha contra incendios. De este modo se mejoraría la operatividad de las cuadrillas de extinción, proporcionando puntos de fácil acceso y se aseguraría el mantenimiento de estos pozos (bombas, conducciones, etc.) que de otro modo corren el riesgo de no funcionar cuando se necesiten. Otra de las propuestas realizadas al PHE incide en la realización de actuaciones continuadas en el entorno de los ríos, tanto para limpiezas de arrastres puntuales como para el mantenimiento de las áreas recreativas, senderos y otros elementos asociados a los ríos. Estas labores podrían pasar a ser realizadas por las cuadrillas forestales requiriendo, de nuevo, coordinación entre las Administraciones implicadas.

      • Trabajos selvícolas según el Plan de Gestión Forestal enfocados a favorecer la evolución de la masa o de prevención contra incendios (podas, rozas, claras, reposición de marras, etc). Por otro lado, actuaciones preventivas de incendios como la realización de quemas controladas o la gestión de la madera quemada y las labores de reforestación tras ellos.
      • Seguimiento del estado del bosque. Se trataría de trabajos de supervisión y control, como pueden ser los de prevención o contención de los procesos erosivos; los de estudio y seguimiento de indicadores biológicos y físico-químicos; el control de la contaminación de acuíferos, etc.
    • Biomasa.

      Tanto las labores de extracción de la madera quemada como las labores de selvicultura de los bosques no afectados por los incendios generan biomasa forestal, que puede suponer un recurso a desarrollar. Existen diversas formas de utilización de la biomasa. Por un lado, estarían las centrales térmicas de biomasa (como la construida por Iberdrola tras el gran incendio de Guadalajara en 2005) y las centrales de co-combustión, que combinan la biomasa con otros combustibles. A este respecto, destacar los proyectos impulsados desde el CIRCE y la existencia de centrales térmicas de carbón en Andorra y Escucha, y de gas en Aliaga. Por otro lado, existen plantas transformadoras de biomasa forestal en “pellets”, que luego alimentan calderas y estufas. Estas opciones tienen ventajas e inconvenientes, por ello se debería realizar un estudio técnico y valorar la opción que más se adaptase a las características de los municipios afectados. En cualquier caso, el aprovechamiento de la biomasa es el eslabón final de una gestión forestal sostenible, pudiendo cerrar la cadena monte–industria que en la zona que nos ocupa es prácticamente inexistente. No obstante, a día de hoy, la biomasa aporta un desarrollo económico que no compensa a la iniciativa privada, por lo que deberían ser las Administraciones quienes fomentaran su desarrollo bajo un estricto control que adecuara el proyecto a la realidad del entorno, evitando la sobreexplotación y la necesidad de importar materia prima.

    • Ganadería.

      Una de las opiniones más compartidas sobre la forma de controlar la carga vegetal del monte es la implantación y/o recuperación de la ganadería extensiva. Evidentemente, puede ser útil tanto para el mantenimiento de puestos de trabajo como para la gestión forestal. Ahora bien, habría que estudiar la situación de los ganaderos del entorno, sus necesidades y las zonas donde se ubican, fomentando esta labor en los montes que no se han quemado y recuperando infraestructuras ya existentes para esta actividad, como fuentes y masías aunque solo sea como zona de estabulamiento. Por contra, se deberían preservar las zonas quemadas y repobladas, y en general, evitar el sobrepastoreo. En cualquier caso, la ganadería ha de considerarse como un recurso económico tradicional y fundamental de los pueblos afectados, que debe ser potenciado.

      De nuevo, los accesos al monte deben ser utilizados como herramienta para la gestión de este tipo de explotación.

      Finalmente, señalar que en determinados puntos de Aragón ya se utiliza el pastoreo de diversas especies para el mantenimiento de cortafuegos. Esta actuación, como parte de una estrategia global y planificada, es también de utilidad.

    • Agricultura.

      La recuperación del cultivo de parcelas que rompan la continuidad de la masa forestal debe ser considerada como una forma de mitigar los efectos de los incendios. No se trataría tanto de recuperar terrenos que antes eran campos, como de cultivar aquellos que pudieran utilizarse para el control de incendios. En este sentido, ya se están realizando cultivos destinados a pastos para la cabra hispánica, por lo que se podrían redirigir hacia este nuevo objetivo.

    Las labores de mantenimiento del monte difícilmente van a ser rentables con los actuales parámetros económicos. Ahora bien, la rentabilidad en términos medioambientales (mantenimiento del bosque) y sociales (mantenimiento de la población) son mucho más importantes. En este sentido, se adjunta en el Anexo V un artículo que hace referencia a un informe sobre le rentabilidad de las labores medioambientales.

    Los incendios, así como los numerosos problemas del mundo rural, están relacionados con la despoblación que vive este sector. Por ello, todas las medidas encaminadas a evitar los incendios y a mantener el monte tendrían que incidir en la recuperación de la población rural. Así, los puestos de trabajo creados tendrían que estar vinculados a las zonas rurales. Se trataría de que la gente que forme las cuadrillas, los ganaderos o las plantas de biomasa, sean o se ubiquen en pueblos de la zona. Respecto a las cuadrillas forestales, no tendría sentido que contasen con trabajadores de los pueblos conocedores del medio y que, sin embargo, las personas que las coordinen, normalmente Agentes Forestales, no conociesen el terreno. Por ello, se hace necesario conseguir que los funcionarios de las zonas rurales permanezcan en las mismas de forma permanente; se hace necesario conseguir que teniendo un puesto de trabajo fijo y seguro, los profesionales consideren el establecerse en el mundo rural. Para ello es necesario una coordinación entre administraciones (autonómica, comarcal y local) para conseguir atractiva la vuelta a los pueblos, con contratos que, una vez superado el periodo de prueba, puedan suponer el establecimiento de familias.

    Por último, la gestión necesaria para ejecutar todo lo expuesto en este documento y, aparte de la citada coordinación entre las Administraciones, sería deseable que se realizara desde el propio territorio. La creación de oficinas de gestión forestal repercutiría de nuevo en las poblaciones que las albergaran, ofreciendo un servicio cercano y mejorando la coordinación entre los numerosos elementos que intervienen en todo el sistema.

CONCLUSIÓN

Los Agentes Sociales están realizando una importante labor recogiendo datos e ideas respecto a los incendios y sus consecuencias. Jornadas como las celebradas en Castejón de Valdejasa (Zaragoza) en Julio de 2009, sobre la Restauración Forestal, propuestas de la Agenda 21 de diversas comarcas, de sindicatos, de empresarios, de organizaciones ecologistas como SEO junto con UAGA, de partidos políticos, etc. son un claro ejemplo. Ahora bien, de nada sirve si la Administración Autonómica no recoge el testigo y lidera en coordinación con el resto de Administraciones la tarea de estudiar, consensuar y poner en marcha esas ideas.

Como resumen e idea principal, destacar que los trabajos asociados al Medio Ambiente en aquellas zonas que cuentan con figuras de reconocimiento medioambiental y escasas alternativas a su desarrollo deben incidir de forma directa en fijar y atraer población al mundo rural como elemento clave para su gestión. A su vez, estos trabajos deben estar encaminados desde su origen a evitar los incendios forestales y a conseguir un flujo económico entre el medio natural y sus habitantes, pasando a ser el verdadero motor económico. Así, en gran parte de este documento se repite el concepto “Plan de Gestión Forestal” que, a nuestro entender, debería ser el guión de referencia para todas las actuaciones. Si bien el Plan puede crearse tras un incendio, lo ideal sería crear Planes de forma general para todo el territorio, con un ámbito de actuación no excesivo y delimitaciones geográficas claras (y no necesariamente coincidentes con las delimitaciones administrativas).

Por su parte, la Administración debería apostar por el medio rural como un sector estratégico, dotando económicamente a estos Planes como motor de desarrollo. Ahora bien, la situación en cuanto la despoblación es muy grave, por lo que esta apuesta no puede seguir demorándose: o se actúa de forma clara y contundente o, en breve, no se podrá contar con una población rural que, en muchos lugares, será inexistente. La verdadera restauración pasa por conseguir que cuando la biodiversidad se haya recuperado dentro de 15 o 20 años, siga habiendo personas en los pueblos que la puedan gestionar.

Finalmente, indicar que en los últimos años se vienen repitiendo frases y palabras como sostenibilidad, empleo verde, transversalidad... que, sin embargo, difícilmente pasan a incorporarse en el día a día. Pues bien, la Gestión Forestal puede englobar todos estos conceptos de forma práctica y real dentro del ámbito rural.

ASOCIACIÓN PARA EL DESARROLLO DE MONTORO DE MEZQUITA
NOVIEMBRE 2009

Bibliografía, referencias (aparte de los Anexos incluidos) y colaboraciones:

  • Opiniones al respecto del incendio de Aliaga 2009 del Colectivo Sollavientos.
  • Jesús M. Ruiz. Especialista en Gestión Ambiental.
  • Carlos Copano González de Heredia (Tragsatec). Ponencia sobre restauración de zonas quemadas. Wildfire Sevilla 2007.
  • Plan de gestión para la prevención de incendios forestales a través de la ganadería extensiva y fomento de la biodiversidad de UAGA - SEO/BirdLife. Septiembre de 2009.
  • Conclusiones previas del equipo multidisciplinar de las Jornadas de Restauración Forestal en Castejón de Valdejasa (Zaragoza), 3 de julio de 2009.
  • Estado de la Orientación Forestal en Aragón. Informe de El Justicia de Aragón, 1999.
  • Guía para el aprovechamiento de la Biomasa en el sector Forestal. Año 2007. Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
  • Propuestas ante los últimos incendios forestales. Foro Ciudadano Agenda 21 de la Comarca Andorra-Sierra de Arcos. Julio 2009.
  • Bases ecológicas para convivir con los incendios forestales en la región mediterránea: decálogo. Asociación Española de Ecología Terrestre. Mayo 2008.
  • La Biomasa de Corduente. Factor Verde. Abril 2007.
  • Notas de prensa y artículos al respecto del incendio de Aliaga, de fecha 23/07/09.
Para descargar el artículo con todos los anexos en formato PDF pulse aquí

Cantera en la Peñarroya

Con fecha 23 de Agosto de 2006 fue publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Teruel la solicitud de Licencia de Actividad para la extracción de bloques de piedra caliza en la partida Muela de Peñarroya, abriéndose un plazo de Alegaciones. Posteriormente, el 13 de Marzo de 2006, se ha vuelto a publicar el mismo anuncio corrigiendo el número del polígono, sin cambios aparentes en el contenido del Proyecto.

En la Junta hemos estudiado el Proyecto y hemos presentado un escrito de nueve hojas de Alegaciones. Básicamente, la cantera afectaría a la Muela de la Peñarroya, sin afectar a los escarpes visibles desde Montoro. No obstante, ponemos de manifiesto la antigüedad del Proyecto, que data del año 2000, y que a nuestro entender requerirá de la autorización previa del Departamento de Medio Ambiente (por situarse dentro de un área incluida en la Red Natura) y de la Dirección General de Patrimonio, por afectar a una sima con restos arqueológicos. Si bien estas Alegaciones fueron presentadas al primer anuncio de solicitud de Licencia, son válidas prácticamente en su totalidad para el anuncio posterior.

Aquí teneis las alegaciones (en formato pdf)

Iniciativas Sociales

Despoblación

¿Por qué no proponer al Estado que el medio rural sea tratado como un sector estratégico?

Si el medio rural y todo lo que conlleva (paisaje, historia, naturaleza, materias primas, etc) hay que mantenerlo por el bien común, entonces no se pueden utilizar términos como rentabilidad o economía de mercado. Simplemente es fundamental su mantenimiento y, por tanto, hay que financiarlo como el sector estratégico que es. Las ideas que se citan a continuación están propuestas desde dicha premisa.

  • Fomentar la permanencia y arraigo en los trabajadores, especialmente de las administraciones públicas.

    Se trata de que las administraciones (nacionales como la CHE, autonómica, comarcal y local) prioricen al cubrir puestos de trabajos a aquellas personas que estén dispuestas a permanecer y establecerse en su destino. Por tanto, se trata de evitar la actual temporalidad, rotación y, en ocasiones, vacantes de estas plazas, buscando aquellas personas que, teniendo la formación adecuada al puesto, se comprometan a cubrirlas de manera permanente, ligando su destino laboral a su forma de vida. Aparte, se podrían conseguir efectos secundarios positivos como por ejemplo:

    • Evitar desplazamientos. Actualmente muchos puestos rurales son cubiertos con personal que no habita en los pueblos donde desarrollan su actividad, lo que implica gran cantidad de desplazamientos con lo que ello conlleva (contaminación, accidentes, etc).
    • Mejorar la calidad del servicio y del empleado. La continuidad en el puesto de trabajo debería mejorar la calidad del mismo, así como el rendimiento del profesional por cuanto se encuentra en el puesto deseado.
    • Posibilitar el acceso a puestos de trabajos a personas del entorno. Con el actual sistema, se puede dar la paradoja de que, personas preparadas que podrían permanecer en sus pueblos si tuvieran una plaza pública, deben irse del mismo por no tener trabajo. Por el contrario, las plazas pueden ser cubiertas por personas que no tienen ningún interés en permanecer en los pueblos, y que consideren su destino un destierro temporal hasta conseguir una plaza en la ciudad.
  • Descentralización y mantenimiento de servicios.

    Si bien la comarcalización ha supuesto poder mantener y mejorar algunos servicios, también ha incrementado la centralización de los mismos. Se propone que aunque exista una sola sede, los servicios (tanto comarcales como autonómicos) funcionen de forma descentralizada:

    • Nacionales y Autonómicos: hay servicios como la Guardia Civil, los agentes de protección de la naturaleza, los médicos, los profesores etc. que habría que intentar mantener en los pueblos, y de la forma más repartida posible. Incluso de podría recuperar profesiones como los peones camineros, para el mantenimiento de las carreteras o los guardias fluviales para el mantenimiento y vigilancia de las riberas.
    • Comarcales: parece que la comarcalización requiere de una sede y con trabajadores de forma continuada como si de un gran Ayuntamiento se tratara. ¿Por qué no se impone el teletrabajo con los trabajadores ubicados en diferentes pueblos de la comarca y con reuniones periódicas de coordinación?. Evidentemente, lo coherente sería que los trabajadores vivieran en sus pueblos, potenciando una población fija y, de forma indirecta, forzando la mejora de infraestructuras como la telefonía o la banda ancha, por cuanto la Comarca sería un usuario potencial y prioritario.
  • Creación de nuevos puestos de trabajo.

    Como sector estratégico que es, la Administración tiene la tarea de crear puestos de trabajo en nuevos sectores o potenciar los existentes. Por ejemplo, sería necesario impulsar actividades generadoras de empleo como pueden ser la gestión forestal y el aprovechamiento de la biomasa. También se deberían reforzar actividades ya existentes como la ganadería, la agricultura, la micología, la caza, la pesca, la truficultura, la apicultura y el turismo verde. Se detallan algunas de ellas:

    • Gestión Forestal.

      La ejecución de un verdadero Plan de Gestión Forestal basado en la existencia de cuadrillas forestales profesionalizadas, compuestas por habitantes de los pueblos en los que actúen, formados convenientemente y contratados de forma estable. Durante el verano se sumarían a los medios antiincendios, como conocedores del territorio, mejorando su eficacia.

      Estas cuadrillas supondrían no sólo la generación de puestos de trabajo en el medio rural, sino una apuesta por una gestión forestal continuada, sujeta a una planificación. Una inversión de futuro en el medio ambiente y en las personas que viven en él. Algunas de las labores a realizar durante todo el año podrían ser:

      • Mantenimiento de pistas, cortafuegos, puntos de agua, puntos de vigilancia. Se trataría de que estas infraestructuras que resultan herramientas básicas contra los incendios se encontrasen en la situación para la que fueron creadas. Al mantenimiento de los cortafuegos se sumarían las carreteras y pistas ya construidas y que con un mantenimiento continuado en sus lindes podrían actuar con similar eficacia.
      • Trabajos selvícolas según el Plan de Gestión Forestal enfocados a favorecer la evolución de la masa o de prevención contra incendios (podas, rozas, claras, reposición de marras, etc). Por otro lado, actuaciones preventivas de incendios como la realización de quemas controladas o la gestión de la madera quemada y las labores de reforestación tras ellos.
      • Seguimiento del estado del bosque. Se trataría de trabajos de supervisión y control, como pueden ser los de prevención o contención de los procesos erosivos; los de estudio y seguimiento de indicadores biológicos y físico-químicos; el control de la contaminación de acuíferos, etc.
      • Mantenimiento de senderos y áreas recreativas, integrando el turismo verde dentro de la gestión forestal.
    • Biomasa.

      Tanto las labores de extracción de la madera quemada como las labores de selvicultura de los bosques generan biomasa forestal, que puede suponer un recurso a desarrollar. Habría que realizar un necesario estudio técnico que valorase el uso final de esta materia (en centrales térmicas, en centrales de co-combustión, en centrales de transformación para fabricación de “pellets”, etc) adaptándose a las características de los municipios afectados. En cualquier caso, el aprovechamiento de la biomasa es el eslabón final de una gestión forestal sostenible, pudiendo cerrar la cadena monte–industria que en la zona que nos ocupa es prácticamente inexistente. No obstante, a día de hoy, la biomasa aporta un desarrollo económico que no compensa a la iniciativa privada, por lo que deberían ser las Administraciones quienes fomentaran su desarrollo bajo un estricto control que adecuara el proyecto a la realidad del entorno, evitando la sobreexplotación y la necesidad de importar materia prima.

    • Ganadería.

      Aparte de las explotaciones tradicionales que son en si mismas un recurso económico, se podría potenciar la ganadería extensiva como forma de controlar la carga vegetal del monte. Evidentemente, puede ser útil tanto para el mantenimiento de puestos de trabajo como para la gestión forestal. Ahora bien, habría que estudiar la situación de los ganaderos del entorno, sus necesidades y las zonas donde se ubican, fomentando esta labor y recuperando infraestructuras ya existentes para esta actividad, como fuentes y masías aunque solo sea como zona de estabulamiento.

    • Agricultura.

      Al igual que la ganadería, se trata de ir más allá de las explotaciones tradicionales con nuevos usos. Así, la recuperación del cultivo de parcelas que rompan la continuidad de la masa forestal podría ser considerada como una forma de mitigar los efectos de los incendios. No se trataría tanto de recuperar terrenos que antes eran campos, como de cultivar aquellos que pudieran utilizarse para el control de incendios. De igual forma, ya se están realizando cultivos destinados a pastos para la cabra hispánica, por lo que se podrían redirigir hacia este nuevo objetivo con una vinculación directa a la explotación cinegética.

    Respecto a este punto, indicar que la gestión de los Parques Nacionales podría dar pautas respecto a la forma de gestionar el medido rural en su conjunto. En general, dentro de estos parques se mantienen y potencian las labores tradicionales, se crean puestos de trabajo vinculados a la propia gestión y se trabaja de forma coordinada para el objetivo final de mantener los ecosistemas, valorando la necesidad de su existencia. La visión podría ser similar, ampliando el objetivo y la extensión.

  • Gestión urbanística e infraestructuras.

    Nos encontramos con la paradoja de pueblos semi-deshabitados sin casas en venta. Factores como edificios sin propietarios o al contrario, edificios heredados con varios propietarios, así como la temporalidad del uso de las viviendas inciden en la despoblación desde el momento en que queda bloqueado un posible mercado de venta y alquiler que posibilite nuevos pobladores. Se tendría que trabajar en potenciar el mercado, incentivando las ventas y, en especial, el mantenimiento de los edificios existentes incluso los que se encuentran en estado de ruina. Se tendría que priorizar la rehabilitación frente a la obra nueva que, en todo caso, debería estar regulada pon un Plan Director.

    Evidentemente, las infraestructuras básicas como carreteras y comunicaciones deberían tener un mínimo de calidad. No se trata de tener las mejores infraestructuras sino de que sean adecuadas. No se trata de hacer autovías, sino de tener carreteras de montaña en condiciones, y mantenidas (ya se ha señalado la recuperación de los peones camineros). Servicios como la telefonía en todos sus niveles (fijo, móvil, banda ancha, etc) han mejorado pero, en el medio rural siempre llega con retraso o, en algunos lugares, ni llega. Esto tendría que ir variando, potenciando su implantación como algo básico más allá de una rentabilidad económica difícil de conseguir en el medio rural.

  • Gestión única.

    Se propone que tanto la gestión de las ideas y propuestas como la necesaria financiación (sean fondos Leader, fondos del Plan especial para Teruel, fondos del plan de Desarrollo del medio rural o con cargo a los Presupuestos) sean gestionados por una única oficina de desarrollo rural que, por coherencia, también debería tener delegaciones en la mayor parte de los pueblos, a modo de ventanilla única para cada población.

    La actual gestión distribuida produce en casos la dispersión de las inversiones y falta de coordinación. Nos encontramos con actuaciones que luego no son mantenidas (pistas, senderos, áreas recreativas, centros de visitantes, etc.). Respecto a las inversiones empresariales, han posibilitado la creación de pequeños proyectos. No obstante, en muchos casos son vinculados al turismo que suponen un apoyo para la población pero con escasa incidencia en la creación de nuevos puestos de trabajo. Estas ayudas han sido necesarias y han servido para mantener población y potenciar un sector fundamental como el turismo, no obstante se hecha en falta una gestión integral tanto de los objetivos como de las inversiones.

  • Europa.

    Europa también tendría que plantearse si el medio rural es un sector estratégico o no, y actuar en consecuencia.

Proyecto Parking de autocaravanas (2014)

Como forma de potenciar un turismo sostenible se ha considerado oportuno habilitar una pequeña zona de autocaravanas en las Eras de Montoro de Mezquita, en terreno público. Se trataría de conseguir un flujo de turismo itinerante y no estacionario, no masificado, respetuoso con el entorno y complementario con el turismo rural existente en el pueblo.

Para ello, se ha contado con el asesoramiento de la Plataforma de Autocaravanas Autónoma, cuyo presidente ha visitado la zona y ha facilitado toda la información necesaria respecto a los requerimientos técnicos y operativos de estos vehículos. De igual forma, se cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Villarluengo, propietario de los terrenos. Finalmente, para la redacción de la memoria valorada se ha contado con la arquitecta de la zona María Castel Buj, que ha preparado el documento que se adjunta a continuación y que desglosa los trabajos necesarios, así como el coste de los mismos. Tal como se detalle en la citada memoria, la inversión final necesaria asciende a 21.444,65€.

Para descargar la Memoria, pulsa aquí.

Proyecto apartamento para alquiler larga duración (2012)

Es evidente que el problema de la despoblación es el más grave con el que nos encontramos en el medio rural y, en especial, en la zona del Maestrazgo. En este sentido, en Montoro hay dos realidades: por una parte una población cada vez menor y por otra la casi inexistencia de viviendas en venta y el nulo mercado de viviendas en alquiler. Esto supone que cualquier acción encaminada a que pueda establecerse de manera temporal o permanente nueva población, choca frontalmente con un primer problema de vivienda. Como respuesta a este hecho se pretende habilitar la parte superior del edificio del antiguo Ayuntamiento de Montoro de Mezquita como apartamento. Esta zona del edificio no tiene utilidad alguna actualmente, siendo de titularidad pública, por lo que se plantea que sea el Ayuntamiento quien realice la reforma con el apoyo de la Asociación para el desarrollo de Montoro de Mezquita, que se ha encargado de la realización de la Memoria Valorada que se adjunta a este documento y que servirá de base para las actuaciones posteriores.

El objetivo final será contar con un apartamento de titularidad municipal para su alquiler por un periodo no inferior a seis meses, evitando competencia con otros alojamientos turísticos, y potenciando el objetivo final de una ocupación de larga duración.

Para descargar la Memoria, pulsa aquí.



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